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martes, 6 de junio de 2017

ARTÍCULO DE LA CROIX SOBRE LA CRISIS DE LA FSSPX EN FRANCIA

El Papa Francisco con periodistas de La Croix (2016)


PUBLICAMOS ESTE ARTÍCULO DEL PRINCIPAL DIARIO CATÓLICO (?) DE FRANCIA, QUE  PORQUE MUESTRA MUY BIEN LA DEBILIDAD DOCTRINAL DE LOS FIELES PARTIDARIOS DEL ACUERDO. 


LEFEVRISTAS FRANCESES EN GUARDIA

LA CROIX

Céline Hoyeau y Mélinée Le Priol, el 31/05/2017
Un acuerdo entre Roma y los herederos de Mons. Marcel Lefebvre, treinta años después de su excomunión, podría ser anunciado de aquí a este verano. Esta perspectiva suscita en los fieles cercanos a la FSSPX reacciones encontradas.
A mediados de mayo, San Nicolás de Chardonnet estaba en ebullición. El P. Patrick de La Rocque, párroco de esta emblemática iglesia del centro de París, ocupada por los tradicionalistas desde 1977, acaba de ser relevado de sus funciones por sus superiores de la FSSPX con otros seis responsables de la Fraternidad. En causa, su oposición pública al reciente texto vaticano reconociendo los matrimonios entre los fieles lefebvristas.
Un enésimo episodio sintomático de las tensiones provocadas por la perspectiva, más real que nunca, de una reconciliación con Roma. El Vaticano podría en efecto conceder próximamente a la FSSPX una prelatura personal, marco jurídico muy flexible bajo el modelo del Opus Dei: la Fraternidad formaría parte entonces de la estructura jerárquica de la Iglesia sin estar circunscrito a un territorio como las diócesis.
Incluso entre los que ven con buenos ojos esta reintegración, las inquietudes son grandes. “Una vez que estemos unidos a Roma, ¿tendremos la misma libertad?”, se interroga Caroline, fiel de San Nicolás de Chardonnet. “¿Podrán continuar nuestras escuelas sin tener que pedir la autorización del obispo del lugar?… ¿O nos darán una prelatura para impedirnos hacer lo que queremos?”
“Entre más tiempo pasa, más se agranda la brecha”
“Desconfianza”, “riesgo”, “peligro”: estas palabras vuelven una y otra vez en Tomás, fiscal de empresa, que también frecuenta San Nicolás de Chardonnet. Él se dice partidario del ralliement conducido por Mons. Bernard Fellay, el superior de la FSSPX. Este treintañero teme que la mano tendida por Roma sea “un pretexto para hacernos entrar en la línea”. Sin embargo, el considera que la FSSPX “no tiene nada que perder”.
“Entre más tiempo pasa, más se agranda la brecha, y si esperamos demasiado, terminaremos en un verdadero cisma. Para mí, eso sería demasiado doloroso. Si consideramos que la Iglesia sigue siendo la esposa de Cristo, separarse de ella no tiene sentido”. Tomás teme también que la Fraternidad llegue a transformarse en una entidad marginal, sin jefe ni autoridad. “Mons. Lefebvre no quería que permaneciéramos demasiado tiempo al margen, a riesgo de ser ganados por un espíritu sectario”, agrega Caroline.
Ella desea este acuerdo, pero constata que muchos a su alrededor están desestabilizados por la figura del papa Francisco, a quien ella juzga “inesperado” y “sorprendente”. “Él tiende la mano a todos los que están marginados, pero sus ideas tan progresistas están muy alejadas de la Línea de Mons. Lefebvre”. En causa, el ecumenismo predicado por el papa y la exhortación apostólica Amoris Laetitia. “Nosotros, los católicos de todos los tiempos, mantenemos la infalibilidad [sic] del matrimonio”, afirma Caroline.
Los refractarios sobre todo en Francia
Si estos temores son tan reales, los refractarios a un acuerdo con Roma no parecen representar más que una minoría, limitada al distrito de Francia. En Alemania, en Suiza o en Estados Unidos, las negociaciones son seguidas de manera favorable, y una petición lanzada hace casi dos semanas en varios idiomas contra el acuerdo respecto a las nulidades del matrimonio, no ha recogido más que 500 firmas en todo el mundo.
Para Marie Alix Doutrebente, fiel de Nuestra Señora de la Consolación en París, estos son los “últimos sobresaltos” de algunos sacerdotes que resisten ahora que el acuerdo está cerca… La mayoría, en la opinión de esta mujer que ha colaborado a la fundación desde hace 20 años, de un grupo de diálogo informal entre católicos de ambos lados [el GREC, nota de NP], está en espera de un desenlace exitoso. “Para nosotros, los fieles, es un verdadero sufrimiento desde hace cuarenta años. Nosotros aspiramos a reencontrar nuestro lugar en la Iglesia y rezar en las mismas bancas”.
Mostrar a la Iglesia el camino recto
Igualmente, los espíritus están más maduros, afirma ella, desde la publicación del motu proprio hace diez años, por el cual Benedicto XVI liberalizó la misa tridentina. “Muchas familias que no frecuentaban más que las capillas de la FSSPX, asisten ahora también a la misa del Instituto Cristo Rey o a las parroquias diocesanas donde se celebra según la forma extraordinaria”.
Una vez reintegrados y “desdiabolizados” como ellos dicen, los lefebvristas afirman sin embargo querer mostrar a la Iglesia el camino recto. “Nosotros no hemos cambiado nada de la doctrina de siempre”, confía Caroline. “La Fraternidad podría rendir a la Iglesia un gran servicio aportándole este rigor en la fe. Y nuestras numerosas vocaciones religiosas podrían beneficiar a todos los católicos”. Un regreso, tal vez, pero al parecer sin ceder nada en el fondo.
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Tres obispos franceses reconocen los matrimonios de la FSSPX.
El arzobispo de Estrasburgo, Mons. Luc Ravel se convirtió el miércoles 31 de mayo el tercer obispo francés en aplicar la carta de la comisión Ecclesia Dei del pasado 27 de marzo respecto a los matrimonios en la FSSPX.
Después de Mons. Alain Planet, obispo de Carcasona y Narbona, y de Mons. Dominique Rey, obispo de Fréjus Toulon, Mons. Ravel dará a ciertos sacerdotes de la FSSPX en su diócesis la delegación necesaria para bendecir o recibir los consentimientos del matrimonio.
Esta autorización es un paso más hacia el retorno de los lefebvristas a la plena comunión de la Iglesia católica: esta última no reconocía, hasta ahora, los matrimonios celebrados por un sacerdote de la FSSPX.
Céline Hoyeau y Mélinée Le Priol